10.1.3 Permisos

Claro que la mejor manera para evitar que la gente se entere de lo que no debe es impedirle el acceso a archivos  que no le incumben, aunque el problema es que eso es difícil en computadoras de uso colectivo, cosa nada rara en muchas oficinas. Para eso, Word puede proteger por completo un documento al cifrarlo con una contraseña, pero cuidado, si usted le pone una contraseña a algún documento y luego la olvida, no podrá volver a acceder a él y, entonces sí, su contenido, por muy revelador que sea, no volverá a causar sensación en nadie.

En cambio, hay ocasiones en donde podemos permitir el acceso al documento a algunas personas, pero a otras no. Por ejemplo, si estoy desarrollando el proyecto ultrasecreto de márketing de la compañía, tal vez deba compartirlo con mi jefe inmediato, quien le va a vender la idea al director general y éste a los inversionistas alemanes, pero eso sí, ni de broma debo mostrarle siquiera la mitad de un párrafo a los envidiosos compañeros de la oficina que están celosos porque dicho plan me lo encargaron a mí. Por tanto, para tener un acceso diferenciado a un documento, usamos "Restringir permisos por persona", aunque para ello debe tener instalada la versión más reciente del administrador de permisos de Microsoft, que se puede descargar por internet.

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© Luis Manuel González Nava. Diciembre-2009. Todos los derechos reservados. Prohibida la reproducción por cualquier medio.